CARACAS. En un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha ordenado elevar los niveles de alerta militar en el país, lo que ha conllevado a la activación de una «fase superior» del Plan Independencia 200. Así lo informó el General en Jefe y ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, a través de un comunicado oficial.
La medida, que tendrá efecto entre este martes 11 y el miércoles 12 de noviembre, implica la «puesta en completo apresto operacional» de todo el parque militar venezolano y el despliegue masivo de medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, así como sistemas de armas, unidades militares, la Milicia Bolivariana, Órganos de Seguridad Ciudadana y los Comandos de Defensa Integral.
El anuncio de Caracas coincide con la llegada del portaaviones USS Gerald Ford, el buque de guerra más grande y moderno de la Armada estadounidense, a Latinoamérica. El Pentágono confirmó el despliegue del portaaviones, aunque sin especificar su ubicación exacta, indicando que su misión es «interrumpir el tráfico de narcóticos y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales» en el Caribe y frente a las costas del Pacífico.
Alerta máxima y «fusión cívico-militar»
La decisión de Maduro y la cúpula militar venezolana busca fortalecer los mecanismos de defensa ante el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe. Padrino López aseguró que las divisiones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) están «más fortalecidas que nunca en su unidad, cohesión moral y equipamiento, junto al pueblo venezolano, para preservar a toda costa los sagrados intereses del país».
El Gobierno chavista ha llamado a ejecutar el plan bajo la máxima de la «perfecta fusión cívico-militar-policial», una doctrina organizativa recurrente en el régimen.
A pesar de que la situación interna del país «luce tranquila», según el comunicado, las autoridades venezolanas han intensificado sus advertencias sobre la eventualidad de un ataque militar estadounidense. El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) acordó recientemente el paso a «una fase armada del proceso revolucionario» en caso de hostilidades.
En días pasados, Maduro había instado a la clase obrera a ser «el mayor escudo que tiene Venezuela ante una agresión imperialista», afirmando que «la orden está dada: si se atenta contra el país, declararemos una huelga general, insurreccional y revolucionaria». Estas declaraciones, que se intercalan con constantes llamados a la paz, han sido cada vez más frecuentes en las últimas semanas.







