En un reciente informe publicado por la cadena internacional CNN, han salido a la luz detalles sobre el papel de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en relación con el panorama político de Venezuela. Según las fuentes citadas, la inteligencia estadounidense habría mantenido un monitoreo constante sobre los movimientos del Gobierno venezolano y las dinámicas internas de la oposición.
Las revelaciones sugieren que, más allá de la recolección de datos, existieron discusiones de alto nivel sobre posibles escenarios de transición política en el país caribeño. Estas operaciones, enmarcadas en la compleja relación diplomática entre Caracas y Washington, buscarían influir en la estabilidad de la región bajo la premisa de la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Inteligencia y diplomacia en tensión
El reporte destaca que la CIA ha intensificado sus esfuerzos de inteligencia humana y tecnológica para anticipar decisiones del Palacio de Miraflores. No obstante, el manejo de esta información ha generado debates internos en la administración de Joe Biden, especialmente en lo que respecta a la efectividad de las sanciones económicas y el respaldo a los sectores democráticos.
Este escenario pone de manifiesto que Venezuela sigue siendo una prioridad en la agenda de política exterior estadounidense, donde la coordinación entre agencias de inteligencia y organismos diplomáticos es clave para definir el futuro de las relaciones bilaterales.







